Importancia de la fauna en nuestro planeta.
El mundo que nos rodea tiene como componente fundamental a los Objetos Inertes como todos aquellos inanimados que están compuestos tanto de materia orgánica como inorgánica pero que no poseen vitalidad, sino que se encargan de brindar sustento, soporte o sostén a aquellos que son denominados como Seres Vivos, que tienen la capacidad de desplazarse a través de ellos realizando intercambios de Materia y Energía.
Además de ello tienen un conjunto de actividades que se encuentran ordenadas y organizadas en lo que es denominado como Ciclo de Vida, que se inicia en el momento del nacimiento de cada ser y culmina con la muerte, teniendo como actividad fundamental la Alimentación como la forma de poder obtener la energía que requieren a diario, seguido de la Relación como una forma de interacción tanto con otros sujetos como con el entorno donde se desenvuelven y por último la Reproducción que consiste en dar vida a un nuevo ser continuando con la especie.
Cada uno de estos grupos de Seres Vivos puede ser estudiado y acotado en lo que es definido como un Ecosistema, donde tenemos que tener en cuenta no solo el Tipo de Paisaje que se encuentra desarrollado (encontrándose por ejemplo Hábitat Acuáticos para estos seres como también aquellos donde predominan las Elevaciones y Depresiones, entre otras cuestiones geográficas) sino también las especies que allí habitan.
Uno de los distintos Reinos Animales que encontramos como forma de clasificar y poder estudiar en forma más precisa y acotada a cada especie, es el de los Platelmintos, que como su nombre nos indica, se trata de unos Gusanos Aplanados de aspecto viscoso, con una organización corporal de Plano Anatómico Bilateral y teniendo un organismo relativamente simple, al punto de que en su mayoría son Hermafroditas.
Generalmente su alimentación es de tipo Carnívora, teniendo una digestión bastante simple que se realiza íntegramente en el tubo digestivo y no cuentan con un Aparato Circulatorio por lo que tampoco excretan mediante un Ano u Orificio Bucoanal, siendo en su mayoría Parásitos que se desarrollan en el Sujeto Huésped tanto en su exterior, ocupando su piel o algún tejido externo, como también aquellos que son Parásitos Intestinales.
Quizá uno de los casos más conocidos de esta especie es el de la Lombriz Solitaria, que suele alojarse en el Intestino del sujeto que las incorpora mediante la alimentación (estando en su etapa larvaria) y se desarrolla hasta inclusive poder realizar el recorrido completo del tracto intestinal, generándose no solo una deficiencia en la Absorción de Nutrientes sino inclusive otros trastornos a la salud, como la manifestación de Anemia o cualquier otra complicación al Sistema Digestivo.
Otros, en cambio, no tienen un estilo de vida parasitario, sino que tienen un estilo de Vida Libre, generalmente desarrollándose en ambientes muy húmedos y comúnmente son Necrófagos (se alimentan de cadáveres o materia orgánica en descomposición) donde el ejemplo más conocido es el de la Planaria.



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